Mostrando entradas con la etiqueta docente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta docente. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de abril de 2014

Cómo enfrentar la esquizofrenia en lo escolar?


Todos los esfuerzos deben estar abocados a la detección temprana del trastorno, pudiendo para ello identificar la sintomatología característica del trastorno esquizofrénico. Ante lo cual volvemos a recalcar la importancia de la observación de los alumnos a nuestro cuidado, asimismo, debemos conocer en profundidad las características particulares de cada uno de ellos, para poder detectar a tiempo, no sólo esta patología, sino que la amplia gama revisada a lo largo del semestre.

 

Es fundamental estar atentos a las dificultades más conductuales del trastorno, así como a las alteraciones del lenguaje, las cuales se hacen más notorias en los primeros años de escolaridad de un menor.

 

En el caso de los adolescentes, se debe ser muy precavido para actuar de forma inmediata, ante señales de alerta, ante las cuales se debe acudir al consejo de profesores, para la discusión del caso, mostrando las distintas apreciaciones de los profesores, para luego acudir a los padres, quienes tienen la obligación de llevar a su hijo a un centro especializado en trastornos mentales severos como la esquizofrenia. Dependiendo del tratamiento seguido será la intervención a seguir.

 

En caso de tener a un adolescente bajo la supervisión y control médico, debemos mantener la estructura normal del funcionamiento de la sala de clases, así como de sus reglas y normas. Pero la principal intervención se da en el área de la comunicación e integración con el grupo de pares.

 

Para ello, se facilitarán las actividades recreativas y de esparcimiento, permitiéndole al joven actuar con libertar bajo la atente supervisión del docente. De igual modo se debe favorecer la expresión artística del menor, en las áreas de artes y manualidades, las que ofrecen un momento de distracción y permiten la comunicación y expresión de sentimientos e ideas.

 

Del mismo modo que para las otras patologías, nunca se debe etiquetar al menor con su trastorno, en especial para evitar la discriminación por parte de sus compañeros. Asimismo, nunca el profesor debe perder la paciencia o gritar a estos alumnos, hay que fomentar un buen modelo de acción y comportamiento, manteniendo un enfoque comprensivo del trastorno en vez de un punitivo.

viernes, 11 de abril de 2014

Un trastorno oposicionista en clases


Un trastorno de conducta oposicionista desafiante, es el comportamiento que nos indica que un trastorno de conducta se ha agravado y ha evolucionado en algo un poco más arraigado en la conducta del menor. Es decir, sus conductas perturbadoras han pasado a formar parte del repertorio del menor y de su imagen personal. Estos menores generan gran impacto en su entorno y en sus relaciones sociales, generalmente se observa un gran deterioro de todas las áreas y es un menor al cual cuesta llegar con la ayuda, es decir, él necesita de nuestro apoyo, pero él está en oposición y con una actitud cerrada, oposicionista, frente a cualquier estrategia que se quiera adoptar, son muy resistentes al cambio.

Esto se debe a que generalmente el menor ha encontrado en este tipo de conductas un refugio a sus necesidades, la cuales no han sido escuchadas y ya no le quedan estrategias ni herramientas para ser de otra manera.


Un profesor frente a estas situaciones debe nuevamente tratar de comprender el origen de la situación, que en este caso redunda en una estructura familiar o social que ha marcado el comportamiento del menor, por lo tanto se escapa un poco de las manos del profesor. Frente a estos comportamientos y a estos alumnos debemos entender qué le sucede, el origen y la dinámica del comportamiento, pero no podemos hacer frente a esto de manera solitaria, es de esperar que las personas a cargo del menor, sean los padres, y los profesores, en este caso como colegio, actúen de manera conjunta frente a esta situación y por lo general requiera de apoyo profesional.

La estrategia en sí sería, que no se le refuerce la conducta negativa, por medio de retos o descalificaciones, sino por el contrario se premie verbalmente cualquier conducta positiva en él.

No mirarlo cuando presente la conducta disruptiva, no significa ignorarlo, significa no entrar en la dinámica y me mantengo firme frente a esta situación.

Reconozca las situaciones que más generan alteración del comportamiento

Reconozca cuáles son las virtudes del menor y muéstreselas. Generalmente estos menores no saben qué aspectos positivos tienen, o que pueden desenvolverse de otra manera, porque su comportamiento está muy arraigado en ellos.

Invite o involucre a los padres en su estrategia para contar con ellos.

Trabaje en colaboración con su equipo de profesores, por medio de ellos usted sabrá cómo es en otras clases o compartir otras visiones o ampliar su campo de acción al poner al tanto a su equipo, podrá recibir ayuda u otras opiniones.

Informe a los padres y busque su compromiso y recurra a profesionales de ser necesario

Un menor con este comportamiento reiterado de oposición y desafiante a su autoridad puede dejar en entre dicho su autoridad, por lo tanto debe tomar medidas disciplinarias adecuadas y no perder la compostura o el control de la situación, ya que generalmente estos menores pueden provocar cierta actitud de los profesores que va en desmedro del mismo alumno y en perjuicio de la dinámica escolar del aula. Son niños que frente a una actividad o indicación siempre tienden a decir no o a oponerse por oponerse, por lo tanto, vaya integrándolo de manera adecuada al grupo y no permita conductas que dañen a otros. Así como tampoco permítase usted ensañarse con él, hay que respetar, ser respetuoso y darse a respetar.


 

domingo, 6 de abril de 2014

Consejos para problemas de conducta en niños y adolescentes


Los trastornos de conducta tienen una presencia importante en los establecimientos educacionales y son causa de alteraciones a nivel de la sala de clases, perturbando la dinámica de enseñanza aprendizaje, generar problemas entre los compañeros, para la disciplina, para la labor en si misma del profesor y para el mismo alumno que puede ver deteriorado su rendimiento y adecuación al entorno social.

 

Como ya hemos dicho es importante determinar las causas de este comportamiento que puede ser perturbador, ver en qué situaciones o contextos se puede presentar, ya que no es lo mismo si esta situación se presenta sólo en la sala de clases, que si estuviese presente en una o más contextos, por ejemplo, casa, entre amigos y en la sala de clases. Esto determina la forma en que actuaremos.

 

Generalmente los menores con problemas de conducta reciben de parte del colegio la ayuda que ellos estén preparados para brindar, es decir, el menor recibe la ayuda dependiendo de los canales o redes que el establecimiento tenga para él. En la mayoría de los casos no se atiende a las reales necesidades del alumno y lo que se hace es una seguidilla de plazos o anotaciones que pueden resultar en una suspensión o expulsión, cuando se han agotado las instancias escolares, por lo tanto se aplica el reglamento y el menor queda fuera del sistema escolar.

 

El profesor a cargo frente a los problemas conductuales deberá adoptar la estrategia de acercarse al problema de manera comprensiva y determinar los factores o variables que incidan en el mismo. De ese modo podrá planificar su proceder.

 

Los niños con problemas de conducta generan una situación de indisciplina dentro de la sala de clases, ese es el primer objetivo a enfrentar. No permita que las conductas del menor sean, celebradas por los demás compañeros, es decir, que reciban una aprobación social, de esa manera la conducta que en un principio era reforzada por las respuestas de sus compañeros ya no lo serán más. De igual manera usted deberá analizar su conducta para saber en qué medida su aprobación o rechazo del alumno, es decir su relación con ese alumno, mantiene o fomenta esa conducta. Por ejemplo puede usted fomentar que un alumno se porte mal, al retarlo constantemente. Se ha visto que los profesores generalmente frente a un alumno con mal comportamiento es etiquetado y se le asocia una imagen y es constantemente reprendido por sus profesores, lo que es un primer error, dado que la conducta por lo general tiene a incrementarse.

 

Hay que entender la dinámica de la situación. En primer lugar entender que quizás la conducta del menor sea una forma de llamar la atención o de pedir ayuda de manera indirecta. Piense usted como se sentiría si frente a una necesidad suya la gente reaccionara con rabia o lo retaran, nada agradable verdad.

 

sábado, 5 de abril de 2014

Trastrono depresivo en la infancia y el colegio

El tratamiento de la depresión infantil ante todo debe ser individualizado, adaptado a cada caso en particular y a la fase del desarrollo que se encuentra el niño, en base a: su funcionamiento cognitivo, su maduración social y su capacidad de mantener la atención.

Debe además involucrar de una manera activa a los padres, y realizar intervenciones hacia el entorno del niño (familiar, social y escolar).

El tratamiento se divide en tratamiento de fase aguda y fase de mantenimiento.
El tratamiento en Fase Aguda, incluye: Psicológico, Farmacológico y Combinado.

Las Terapias Psicológicas más utilizadas son:

• Cognitivo-Conductual: se basa en la premisa de que el paciente deprimido tiene una visión distorsionada de sí mismo, del mundo y del futuro. Tales distorsiones contribuyen a su depresión y pueden identificarse y tratarse con esta técnica.

• Conductual: se basa en la aplicación de técnicas de modificación conductual, manejo adecuado de situaciones, etc.

 • Familiar.

 • Grupal y de Apoyo.

El Tratamiento Farmacológico se basa en el uso de drogas como:

• Antidepresivos Tricíclicos, para lo cual se requiere un EEG basal, y mediciones de tensión arterial, frecuencia cardiaca y peso.

• Los Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina ISRS, son en la actualidad los más utilizados, por su eficacia, aparente bajo perfil de efectos colaterales, baja letalidad por sobredosis y fácil administración una vez al día.

El Tratamiento Combinado, que incluye fármacos y terapias psicológicas, ha demostrado ser lo más adecuado en la actualidad.

Así mismo, el Tratamiento en Fase de Mantenimiento va a depender del estado clínico del paciente, su funcionamiento intelectual, su sistema de apoyo, la presencia o no de estresores ambientales y su respuesta al tratamiento.

Durante el periodo de clases se debe animar al niño con actividades lúcidas, de entretención, donde interactúe con sus pares. Del mismo modo, se debe reforzar cada vez que el menor presente una buena conducta, en el caso de que su conducta típica sea de rabietas y berrinches. Así no se le prestará la suficiente atención cuando está en esa fase, pero se le reforzará inmediatamente cuando mejore su estado. Finalmente se le estimulará haciéndolo partícipe de la clase, dirigiendo a un grupo, repartiendo pruebas o trabajos, la idea central es que ocupe un lugar importante en la sala de clases y para el profesor.

domingo, 23 de marzo de 2014

Qué hacer con un trastorno de ansiedad en la sala de clases?

Cuando un niño presenta un Trastorno de Ansiedad, lo primero que hay que hacer es entregar confianza, de ese modo el niño percibirá al profesor como una persona capaz de contenerle y protegerle ante eventuales peligros.

En segundo lugar se le debe mostrar los elementos de la sala de clases y del colegio para que reconozca el lugar y se familiarice con las situaciones temidas. Suele suceder que en el colegio no se presenten las situaciones temidas por lo que es necesario reconocer qué elementos o situaciones le producen ansiedad, luego hacer acercamientos graduales a esos objetos o situaciones.

Por ejemplo se puede trabajar por medio de dibujos o representaciones gráficas, donde el niño se familiarice con el objeto, lo dibuje y pinte e invente historias sobre él, para luego gradualmente exponerlo a videos donde se le presente el estimulo temido. Siempre se le debe recordar que el profesor estará cerca de él para cuidarlo y protegerlo.

Por otro lado, se debe proteger al niño o adolescente de las burlas o comentarios negativos por parte de sus compañeros, por lo que se conversará con ellos explicando el trastorno y porqué se produce.
 

Qué hacer en la sala de clases? Parte 2


Todos estos son elementos de apoyo importantes en esa atmósfera que debe rodear el proceso de enseñanza – aprendizaje. Por otro lado, esas actitudes proporcionan modelos que los alumnos imitarán y los aprenderán como repuestas a situaciones que los afecten para bien o para mal.

Es básico que el profesor conozca a sus alumnos, por lo que cualquier conducta anormal en él deberá ser observada por un tiempo, para luego intervenir. Desde luego, no es el profesor quien se encargará de diagnosticar a un alumno con patología psicológica, por lo que ante cualquier síntoma extraño deberá reunirse con el orientador, psicólogo o psicopedagogo del establecimiento educacional, planteándole las observaciones hechas al alumno. Dependiendo de esta conversación, es que se llamará a los padres a una citación, con ellos y en presencia del profesional especializado se le expondrán los síntomas observados en el menor, demostrándoles que él posee un problema y que debe ser objeto de evaluación y eventual tratamiento psicoterapéutico.

En dicha reunión se determinará la necesidad de realizar una evaluación externa, ante lo cual los padres deberán comprometerse a llevar al niño a un centro de atención psicológico, especializado en el trato con niños o adolescentes. Luego de realizada la evaluación, el psicólogo o psiquiatra encargado enviará al colegio un informe psicológico, el cual contendrá los ítems más importantes para la escuela, en él además se incluirán algunas sugerencias para ser seguidas por los profesores dentro de la sala de clases.

Una vez que el niño se ha diagnosticado con cierto trastorno, el profesor deberá citar a los padres nuevamente y realizar una retroalimentación del problema del niño, explicando la patología, sus causas y cómo el colegio va a apoyar al menor en su tratamiento.

sábado, 15 de marzo de 2014

Psicología y Pedagogía:

EDUCACIÓN

Etimológicamente el término Educación proviene del latín educare, que quiere decir criar, alimentar, nutrir y de exducere que significa llevar a... sacar afuera.

Entre los tipos de educación, se da la educación formal intencionada que es aquella proporcionada por las instituciones educativas y la informal o asistemática que proviene de las experiencias personales de las personas.

La educación tiene dos grandes motores: Heteroeducación y Autoeducación. El primero, es un proceso educativo impuesto, en el que el individuo es formado y el segundo, la autoeducación se da cuando el individuo mismo busca la información y trata de  integrarla a su cúmulo de conocimientos. Lo ideal es que ambos "motores" estén complementados para que la educación sea un proceso que dé al individuo las herramientas, medios e instrumentos necesarios para la configuración de sus conocimientos.

El proceso educativo es extenso y complejo, en él se observan básicamente  tres fases:

La educación como desarrollo: en esta fase es el educador quien impulsa los cambios de los conocimientos en el educando.

La educación como disciplina surge cuando  se guía  el proceso, estableciendo normativas para controlarlo o estimularlo.

La educación como formación: el educador busca dar  orientaciones al  discípulo, como herramientas (hábitos) para la adquisición.

Por otra parte, son muchos los autores que han tratado de definir la Educación.

El término Educación ha sido objeto de estudio desde tiempos antiguos, Platón (filósofo ateniense, discípulo de Sócrates) la define “como un proceso de perfeccionamiento y embellecimiento del cuerpo y el alma”.

Este filósofo se encarga de destacar  las  tres  funciones  principales  de  la  Educación, las cuales aún están vigentes; estas funciones son:

la formación del ciudadano;

la formación del hombre virtuoso; y

la preparación para una profesión.

Gastón Mialaret, en su obra Ciencias de la Educación, señala tres sentidos como parte del proceso educativo. El primero correspondería  los llamados mass media o bien, a  la denominada educación francesa (andragogía, educación religiosa, animación cultural, etc).

El segundo sentido es el de la educación como resultado de una acción que prepara a los jóvenes adaptándolos a la vida, más que a la preparación intelectual que reciben en las instituciones escolares formales.

El tercer sentido al que hace referencia es a la retroalimentación que se da entre los individuos inmersos en el proceso educativo.

Ortega y Gasset hace referencia a Kerschensteiner, quien dice que “el fin general de la educación es educar a ciudadanos útiles que sirvan a los fines del Estado y de la Humanidad. Ortega y Gasset niega esto, habla de la formación del ciudadano como uno de los tantos fines de este proceso, haciendo referencia a todos los aspectos de la vida del individuo. Si educamos con la intención única de formar ciudadanos útiles a los fines del estado, se forman individuos para el ayer.

También ha sido definida, la Educación  como “la formación del hombre por medio de una influencia exterior consciente o inconsciente o por un estímulo que si bien proviene de algo que no es el individuo mismo, suscita en él una voluntad de desarrollo autónomo conforme a su propia ley”. 

Según Suchodolski, para argumentar el desarrollo de la civilización, surgen dos tendencias: la tradicionalista, inspirada en las costumbres heredadas de las generaciones anteriores y recriminando el progreso de la civilización. Y la segunda: la  modernista, propiciada por quienes defienden  y apoyan el desarrollo de la civilización: el progreso tecnológico.

Cada tendencia tiene su propio punto de vista con respecto al concepto de educación: la tradicionalista se atiene a la tradición pedagógica con el propósito de edificar sobre sus bases al hombre eterno. Su programa de enseñanza se basa en la enseñanza de los idiomas modernos, el conocimiento de la cultura antigua y en los valores perennes. La modernista adapta los conocimientos de la nueva generación a las condiciones de la vida contemporánea.

La literatura nos habla también de “La Educación como la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que no han alcanzado todavía el grado de madurez necesario para la vida social.  Tiene por objeto el suscitar y desarrollar en el niño un cierto número de estados físicos, intelectuales y morales que exigen de él tanto la sociedad política en su conjunto como el medio ambiente específico al que está especialmente destinado”.