jueves, 16 de agosto de 2012

Entrenamiento esfínter 2


Al levantarse:
1. Preguntar al niño si desea ir al baño, si el pañal ha amanecido seco es probable que a esta hora tenga deseos, llevarlo al baño con su pelela y sentarlo por un tiempo de 10 minutos más o menos.

Luego del desayuno:
2. preguntarle si tiene deseos de ir al baño, sentarlo en la pelela o baño por 10 minutos más o menos.

A medio día:
3. preguntarle si tiene deseos de ir al baño, sentarlo en la pelela o baño por 10 minutos más o menos.

Luego de almuerzo:
4. preguntarle si tiene deseos de ir al baño, sentarlo en la pelela o baño por 10 minutos más o menos.

A media tarde:
5. preguntarle si tiene deseos de ir al baño, sentarlo en la pelela o baño por 10 minutos más o menos.

Antes de acostarse:
6. preguntarle si tiene deseos de ir al baño, sentarlo en la pelela o baño por 10 minutos más o menos, luego colocarle el pañal de noche, pero diciendo que usted lo va a levantar para llevarlo al baño a media noche.

Es importante:
Durante todo el día, reforzar al niño e incentivarlo a que pida ir baño cuando así lo desee, si usted observa muecas, caras donde el niño pareciera hacerse pipí o caca, debe tratar de llevarlo al baño o sentarlo en la pelela lo antes posible, diciéndole que aguante, sin retarlo o gritarle. Si lo logra se refuerza positivamente con elogios y alabanzas su buen aprendizaje.

Hay niños que aprenden en un par de semanas con mucha facilidad, otros tarden más tiempo, por lo que es importante tener paciencia y ser perseverante, nunca retar al niño, mostrarle en forma calmada cómo se va al baño, como se limpia, etc.


martes, 7 de agosto de 2012

ENTRENAMIENTO DE ESFÍNTER Guía práctica


El entrenamiento completo para que un niño deje los pañales está compuesto de las siguientes etapas:

Explicarle lo que esperas de él: que avise que tiene que ir al baño, desvestirse, hacer, limpiarse, vestirse, tirar la cadena y lavarse las manos. Cada etapa llevará tiempo. Por lo tanto, es importante reforzar el éxito con elogios cada vez que complete una etapa.

El momento de pasar a la siguiente etapa dependerá del tiempo y del dominio que el niño haya alcanzado en la etapa anterior. Si bien es cierto que el objetivo a largo plazo es importante, los pequeños logros también lo son. Al principio, el éxito radica en que el niño entienda para qué sirve el baño, no en que domine todo el proceso.

Pasos: 
1. Tener a mano una pelela. Muchos niños se sienten más seguros en una pelela que en el inodoro del baño. Esto se debe a que, cuando se sienta en la pelela, puede poner los pies en el piso, lo que lo hace sentir seguro, sin miedo de caerse al suelo o dentro del inodoro.

2. Permitir que el niño se familiarice con la pelela. Antes de empezar a usar la pelela, deja que el niño la mire, la toque y se sienta cómodo con ella.

3. Poner la pelela en un lugar conveniente. Si bien es necesario que se mantenga dentro del baño, pueden haber ocasiones en que se saque de allí para colocarla en otro lado, siempre que esté limpio y aseado.

4. Para empezar, dejar al niño que se siente en la pelela una vez por día, para que se acostumbre. Además, se debe dejar que se pare de la pelela en cualquier momento. Nunca obligarlo a quedarse sentado durante mucho tiempo. 

5. Cuando se haga caca en el pañal, echar la caca en la pelela y que el niño lo observe. Esto lo ayudará a entender que es ahí donde debe ir a parar. Explicarle que ese es el lugar para el pipí y la caca.

6. Tener paciencia y ser positivo. Tal como ocurre con todas las habilidades recién adquiridas, con el tiempo, el niño dominará el entrenamiento para el baño. 

7. Es esperable y normal que el niño tenga “accidentes”, nunca se le debe gritar o retar por esto, se le debe decir que debe ir a la pelela o al baño, que pronto lo hará mejor y nos tiene que avisar cuando desea ir al baño.

8. Cuando logre usar correctamente el baño o la pelela, se le debe reforzar en forma de alabanzas y elogios para que el niño sienta  que ha hecho bien en forma genuina y respetuosa, además le enseñamos cómo limpiarse adecuadamente. 

lunes, 25 de junio de 2012

La necesaria disciplina


1.      Las normas deben ser comunicadas de una manera muy clara y precisa. Deben ser consistentes y consensuadas entre los padres. Los niños necesitan saber que si hacen algo, sus padres van a responder de tal forma de manera sistemática. Así el niño sabe cómo moverse en el mundo, ordenar su conducta y saber a qué atenerse.
2.      Nunca es bueno castigar o amenazar con quitar el afecto. Para el niño esto es demasiado fuerte y dañino.
3.      Los niños aprenden cuando los elogian, más que cuando los castigan.
4.      Con el tiempo el niño aprende a autocontrolarse y ponerse algunas reglas ellos mismos.



Evitar el maltrato


1.      Empujones, tirones de pelo y oreja, palmadas, golpes, indiferencia, desprecio, insulto, amenaza de abandono y otras formas de maltrato, afectan el sano desarrollo de nuestro hijo o hija.
2.      Amenazar a los hijos con “no quererlo” si no hacen lo que esperamos de ellos, también es una forma de dañar su confianza.
3.      Es importante saber que los niños realizan fácilmente los aprendizajes que desean cuando se les refuerza con gestos o frases cariñosas.

Aprender a resolver nuestros conflictos de manera no violenta


1.      Valorar el diálogo como instrumento de resolución del conflicto.
2.      Generar confianza. Confiar en el otro y en los compromisos que se adquieran es vital para una buena relación.
3.      Lograr un acuerdo concreto y visible con un compromiso de cumplimiento de ambas partes para resolver peleas cotidianas.

Prácticas de buen trato


1.     Comunicarnos en forma sana con quienes convivimos diariamente
2.  Comunicación efectiva se logra cuando lo que uno quiere transmitirle a otro es comprendido por nuestro interlocutor.
3.    Escuchar activamente y con empatía. Los niños no saben expresarnos qué están sintiendo, por eso es importante que cuando un niño llora, acercarse y preguntarle qué pasa tratando de aliviar su pena. Cuando actuamos en forma empática estamos validando los sentimientos del otro, y le hacemos sentir que es una persona importante.
4.      Cuando el niño no es escuchado ni tomado en cuenta, acumula rabia y pena.
5.      No se debe castigar al niño por lo que siente, sino enseñarle a que lo exprese sin hacer daño.
6.      Los niños imitan la forma en que los adultos expresan y manejan sus sentimientos.

jueves, 10 de mayo de 2012

“BUEN TRATO”


¿Qué es el maltrato?

Cualquier actitud abusiva de una persona contra otra, sea por omisión – privar a la otra  persona, en este caso el niño, la niña de algo a lo que tiene derecho - o por comisión – cualquier acto agresivo cometido contra el niño, la niña - que atente contra su desarrollo integral y viole los derechos de la niñez, y que puede ser cometido por un adulto u otro niño, niña, en los diversos ámbitos del convivir.

La palabra maltrato por sí sola nos dice mucho:
Mal – trato, un trato malo, habla de una relación negativa, sin justicia, que ofende, atropella los derechos, lastima y pisotea la dignidad; por lo que podemos decir que maltrato es: toda agresión que nos causa daño en el cuerpo, la mente y los sentimientos.

¿Por qué se maltrata?

Los niños, las niñas, por no ser adultos, fueron vistos como imperfectos frente a lo que se cree perfecto; débiles frente a los fuertes; incapaces frente a la capacidad del que se considera superior.

Se maltrata también a los niños, las niñas porque tenemos la idea de que son seres humanos incompletos, incapaces que deben obedecer ciegamente al adulto. Debemos luchar contra estas falsas concepciones:

Debemos apoyar procesos para que los niños, las niñas dejen de ser vistos como animalitos que aprenden con golpes, pues recordemos que todos ellos son personas de carne y hueso, tienen sentimientos, ideas propias y no les gusta el maltrato y la arbitrariedad, tanto como a usted que es ya un adulto.

Algunos tipos de maltrato:

Maltrato Institucional
Se produce cuando, en nombre de los derechos y necesidades del niño, la institución lesiona y atenta contra los derechos que garantizan un desarrollo integral. Puede producirse en las escuelas, hospitales o cualquier otra institución. Una institución es maltratante cuando protege al empleado que causó daño a un niño, una niña o adolescente.

Maltrato Individual
Es el que se da en la intimidad de la convivencia y puede ser por negligencia. Se considera negligencia al descuido grave y persistente de un niño, una niña o adolescente; o al fracaso en darles protección y evitar situaciones de riesgo para su vida. La privación voluntaria de dar alimentos, educación, cuidados diarios, higiénicos y médicos son también actos negligentes.

Maltrato físico
Es el atentado que se comete contra el cuerpo de  niños, niñas en su aspecto físico. En el cuerpo se concentran las huellas simbólicas del maltrato: tensiones, contracturas, heridas, moretones y otros síntomas. Es toda agresión física: el jalón, los rasguños, los golpes, las patadas, los correazos, los fuetazos, las quemaduras, las heridas dentro o fuera del cuerpo; pegar con látigo, correa, cabestro, ortiga, cable de la luz, soga, palo de la escoba, chancleta; sacarlos de la casa, dejarlos sin comer.

Señales de maltrato físico son las lesiones en cualquier parte del cuerpo: cara, brazos piernas; algunas veces invisibles: espalda, nalgas, pies, zona genital; o cuando un niño, una niña tiene frecuentes fracturas.

Señales físicas de maltrato
- Hematomas o contusiones (hinchazón, golpes)
- Hematomas subdurables (golpes que están desapareciendo)
- Cicatrices
- Marcas permanentes
- Laceraciones (raspones)
- Quemaduras con cigarro
- Quemaduras con objetos
- Fracturas
- Ausencia de cabello en partes de la cabeza
- Hemorragia de la retina
- Ojos amoratados
- Dislocaciones (salida de los huesos)

Maltrato sicológico o emocional
La frontera entre el maltrato físico y sicológico es difícil de delimitar. El maltrato sicológico es un atentado contra el niño, la niña o adolescente en su aspecto emocional, a través de insultos contra el propio cuerpo, la inteligencia o el origen. Sin lugar a dudas sus efectos son iguales o más graves que el maltrato físico, ya que la identidad es un proceso que se construye a partir de las imágenes que se reciben de los propios padres y adultos significativos en la vida.

Si el niño, la niña tiene imágenes negativas de los adultos, los efectos serán vistos en la construcción de su identidad y la auto valoración que tenga de él o ella. Se considerarán buenos o malos, incapaces o capaces, según lo que el adulto le haya hecho sentir.

El maltrato sicológico está en las palabras groseras y toscas que se le dicen a un niño, una niña, en las burlas o en las comparaciones absurdas. El maltrato sicológico destruye o lesiona la autovaloración de la niñez. Las palabras hieren más que los golpes. Este es uno de los maltratos menos reconocido por los adultos; pero el que con más frecuencia utilizan a través de los insultos, chantajes, apodos ofensivos, comparaciones, humillaciones.

Palabras como tonto, estúpido, bueno para nada, vago, sinvergüenza, burro, se usan con frecuencia y parecería que no dañan, pero son palabras que dejan marcas en el alma de quien las recibe y pueden ser imborrables pues son dichas por personas que para el niño, la niña son fuente de cariño.

¿Cuándo sospechar e investigar maltrato sicológico?
- Si ve que un niño, una niña se vuelve violento y antes no era así, o si agrede constantemente a sus compañeros/as, los insulta, se apodera de pertenencias ajenas, etc.
- Si el niño, la niña tiene hiperactividad, está en constante y desorganizada actividad; si en la escuela se le considera un problema porque desorganiza e inquieta el ambiente del aula.
- Si el niño, la niña tiene temor a hablar y mirar al adulto. Si una palabra o intento de acercamiento, por un adulto, bastan para provocar una reacción de ansiedad.
- Si un niño, una niña es extremadamente sumiso y ha dejado de ser alegre y espontáneo, volviéndose pasivo.
- Si un niño, una niña se come las uñas, se ruboriza con facilidad, se orina en los pantalones, etc.
- Si una niña, un niño se queda sentado solo en un rincón del aula, tiene bajo rendimiento escolar, no puede concentrarse ni memorizar, no tiene entusiasmo para captar lo que le enseñan, está deprimido.
- Si un niño, una niña se considera tonto, burro, bueno para nada, cree que merece ser castigado y que sus padres o maestros tienen razón en castigarle, ha perdido su autovaloración por maltrato sicológico.

Señales de maltrato emocional
Pueden ser señales de maltrato emocional, si el niño, la niña no lo padecía y ahora:
- Se angustia frente al llanto de otros niños
- Es agresivo y negativo
- Tiene miedo de ir a la casa o a la escuela porque no se sienten querido
- Tiene miedo a los padres o a los adultos
- No puede estar quieto
- Está excesivamente tranquilo
- Se ha vuelto desordenado
- Tartamudea
- Se come las uñas
- Hace movimientos involuntarios de ojos, pies, manos, etc.
- Se enferma de todo
- No tiene espíritu explorador
- Tiene escasa curiosidad
- Rechaza recibir ayuda
- Intenta suicidarse
- Tiene miedos y fobias
Maltrato por negligencia:
Se considera maltrato por negligencia cuando existe un descuido grave y frecuente para satisfacer las necesidades de un niño, una niña, tanto en el aspecto físico como sicológico. Es el maltrato causado por las cosas que debemos hacer por los niños, las niñas y no lo hacemos por descuido, desconocimiento o indiferencia.

¿Cuándo sospechar e investigar negligencia o abandono?
- Si presenta retardo en el desarrollo psicomotriz (hablar, caminar, leer, escribir, dibujar, correr) y se ha descartado causa médica.
- Si tiene retardos selectivos del desarrollo, es decir, decide voluntariamente que no quiere aprender o que no quiere caminar.
- Si de repente explota en llanto injustificado y no sabe explicar el porqué.
- Si tiene trastornos o retardos del habla.
- Si la higiene personal está descuidada, no se baña, no se lava los dientes, lleva ropa sucia y rota siempre.
- Si usa ropa no adecuada al clima y al tamaño de su cuerpo y no es por razones médicas o por juego.
- Si el adulto responsable no supervisa lo que hace.
- Si hay fatiga crónica (está cansado siempre).
- Si hay hábitos inadecuados (no usa el baño para sus necesidades biológicas y las hace en cualquier parte).
- Si tiene cambios de comportamiento, con tendencia agresiva o de aislamiento.
- Si hay retrasos en el desarrollo mental o emocional.

Un niño, una niña maltratado continuamente presenta:
- Baja autovaloración, pierde el amor y el respeto por su persona. Se considera tonto, burro, malo.
- Le gusta que le castiguen, pues cree que se lo merece.
- Extremada sumisión y complacencia, no pregunta nada ni cuestiona nada cuando un adulto le dice algo.
- Incapacidad para defenderse, tiene tanto miedo de sus agresores y las reacciones de ellos, que prefiere dejarse tratar mal.
- Ansiedad, y por ello se come las uñas, se despelleja los dedos, se sonroja con facilidad, se orina.
- Ausencia de paz interior porque ama a los que le hacen daño; al mismo tiempo, no quiere quererlos por el daño que le hacen y se siente culpable por lo que siente.
- Agresividad, irrespeto a otras personas, se vuelven hiperactivos (está en constante actividad pero de forma desorganizada).
- Falta de confianza en el otro, mirada esquiva y voz tímida frente a los adultos.
- Desinterés en jugar, en aprender o compartir con los demás.