jueves, 4 de marzo de 2010

Trastorno por estrés postraumático

Características:


La característica esencial es la aparición de síntomas que siguen a la exposición a un acontecimiento estresante y extremadamente traumático, y donde el individuo se ve envuelto en hechos que representan un peligro real para su vida o cualquier otra amenaza para su integridad física; la persona es testimonio de muertes, heridos, o existe una amenaza para la vida de otras personas; o bien se conoce a través de un familiar o cualquier otra persona cercana acontecimientos que implican muertes inesperadas o violentas, daño serio o peligro de muerte o heridas graves.

La respuesta de la persona en este sentido debe incluir temor, desesperanza y horrores intensos (o en los niños, un comportamiento desestructurado o agitado), además de reexperimentación persistente del acontecimiento traumático, de evitación persistente de los estímulos asociados a él y embotamiento de la capacidad de respuesta del individuo. El cuadro completo debe estar presente más de 1 mes y provoca un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

El acontecimiento traumático puede ser reexperimentado de varias maneras:


• La persona puede tener recuerdos recurrentes o pesadillas recurrentes en las que el acontecimiento vuelve a suceder.
• En algunos casos se pueden experimentar estados disociativos que pueden durar de pocos segundos a varias horas, durante los cuales se reviven aspectos del suceso y la persona se comporta como si en ese momento se encontrara en él.
• Cuando la persona se expone a estímulos que recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático, suele experimentar un malestar psicológico intenso o respuestas de tipo fisiológico.
• Los estímulos asociados al acontecimiento traumático acaban siendo persistentemente evitados.

Por otro lado, la persona suele hacer esfuerzos para evitar caer en pensamientos, sentimientos o mantener conversaciones sobre el suceso y para eludir actividades, situaciones o personas que puedan hacer aflorar recuerdos sobre él. En este comportamiento de evitación puede incluirse la amnesia total de un aspecto puntual del acontecimiento. Del mismo modo se puede observar una disminución del interés o participación en actividades que antes le resultaban gratificantes junto a una sensación de alejamiento de los demás o una acusada disminución de la capacidad para sentir emocione. Además, se pueden observar síntomas de ansiedad o aumento de la activación que no existían antes del trauma. Entre estos síntomas están dificultad para conciliar o mantener el sueño, que puede deberse a pesadillas recurrentes donde se revive el acontecimiento traumático, hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto, otras personas manifiestan irritabilidad o ataques de ira o dificultades para concentrarse o ejecutar tareas.

Otras características son:


• Puede existir sentimientos de amarga culpabilidad por el hecho de haber sobrevivido.
• En otras ocasiones las actividades que simbolizan el trauma interfieren acusadamente con sus relaciones interpersonales, lo que puede dar lugar a diferentes conflictos.
• Puede existir mayor riesgo de presentar trastorno de angustia, agorafobia, trastorno obsesivo-compulsivo, fobia social, fobia específica, trastorno depresivo mayor, trastorno de somatización y trastorno relacionado con sustancias.

Curso:


Los síntomas suelen aparecer en los primeros 3 meses posteriores al trauma, si bien puede haber un lapso temporal de meses, o incluso años, antes de que el cuadro sintomático se ponga de manifiesto.

Fuente: DSM IV

Trastorno por estrés postraumático

Características:

La característica esencial es la aparición de síntomas que siguen a la exposición a un acontecimiento estresante y extremadamente traumático, y donde el individuo se ve envuelto en hechos que representan un peligro real para su vida o cualquier otra amenaza para su integridad física; la persona es testimonio de muertes, heridos, o existe una amenaza para la vida de otras personas; o bien se conoce a través de un familiar o cualquier otra persona cercana acontecimientos que implican muertes inesperadas o violentas, daño serio o peligro de muerte o heridas graves.

La respuesta de la persona en este sentido debe incluir temor, desesperanza y horrores intensos (o en los niños, un comportamiento desestructurado o agitado), además de reexperimentación persistente del acontecimiento traumático, de evitación persistente de los estímulos asociados a él y embotamiento de la capacidad de respuesta del individuo. El cuadro completo debe estar presente más de 1 mes y provoca un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

El acontecimiento traumático puede ser reexperimentado de varias maneras:

• La persona puede tener recuerdos recurrentes o pesadillas recurrentes en las que el acontecimiento vuelve a suceder.
• En algunos casos se pueden experimentar estados disociativos que pueden durar de pocos segundos a varias horas, durante los cuales se reviven aspectos del suceso y la persona se comporta como si en ese momento se encontrara en él.
• Cuando la persona se expone a estímulos que recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático, suele experimentar un malestar psicológico intenso o respuestas de tipo fisiológico.
• Los estímulos asociados al acontecimiento traumático acaban siendo persistentemente evitados.

Por otro lado, la persona suele hacer esfuerzos para evitar caer en pensamientos, sentimientos o mantener conversaciones sobre el suceso y para eludir actividades, situaciones o personas que puedan hacer aflorar recuerdos sobre él. En este comportamiento de evitación puede incluirse la amnesia total de un aspecto puntual del acontecimiento. Del mismo modo se puede observar una disminución del interés o participación en actividades que antes le resultaban gratificantes junto a una sensación de alejamiento de los demás o una acusada disminución de la capacidad para sentir emocione. Además, se pueden observar síntomas de ansiedad o aumento de la activación que no existían antes del trauma. Entre estos síntomas están dificultad para conciliar o mantener el sueño, que puede deberse a pesadillas recurrentes donde se revive el acontecimiento traumático, hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto, otras personas manifiestan irritabilidad o ataques de ira o dificultades para concentrarse o ejecutar tareas.

Otras características son:

• Puede existir sentimientos de amarga culpabilidad por el hecho de haber sobrevivido.
• En otras ocasiones las actividades que simbolizan el trauma interfieren acusadamente con sus relaciones interpersonales, lo que puede dar lugar a diferentes conflictos.
• Puede existir mayor riesgo de presentar trastorno de angustia, agorafobia, trastorno obsesivo-compulsivo, fobia social, fobia específica, trastorno depresivo mayor, trastorno de somatización y trastorno relacionado con sustancias.

Curso:
Los síntomas suelen aparecer en los primeros 3 meses posteriores al trauma, si bien puede haber un lapso temporal de meses, o incluso años, antes de que el cuadro sintomático se ponga de manifiesto.
Fuente: DSM IV

domingo, 14 de febrero de 2010

DIEZ CLAVES PARA LOGRAR UN CAMBIO PERSONAL

1. El cambio personal se debe realizar a través de la práctica constante de estrategias que permitan mantener el contacto con el sí mismo.

2. A través de la tríada cuerpo centrado-mente en silencio-emociones calmadas, es posible practicar las estrategias para el control interno.

3. Es necesario desarrollar las dimensiones personales que generan un movimiento energético mayor, estas dimensiones son: el cuerpo (corporalidad), las emociones (afectividad), la mente (cogniciones) y el espíritu.

4. Es útil para lograr el cambio personal el desarrollo de las emociones (afectividad), o bien de otra dimensión que se encuentre menos evolucionada.

5. La mayor velocidad de ocntacto con uno mismo y de mayor energía positiva se logra a través de la afectividad, y la que menos contacto y menos energía provee es la mente, de allí la importancia del punto anterior.

6. La innovación y el cambio personal implica dejar atrás las herramientas conocidas y atreverse con algo nuevo.

7. La práctica y la eficacia de las estretgias que desarrollan el cambio, deben experimentarse, no deben ser racionalizadas.

8. Los sujetos innovadores suelen ser criticados por ser transgresores, pero no deben tratar de explicar a otros su cambio, basta que sus acciones hablen por ellos.

9. La búsqueda y el contacto personal viene desde dentro, del ser interno, y no impuesto desde fuera.

10. El mejor gurú o maestro es la propia persona, la automaestría el el objetivo a alcanzar.

Fuente: Diario La Tercera, Domingo 07 de febrero de 2010, Curso: Innovación personal, e class business education, UAI.

viernes, 29 de enero de 2010

Servicios de Psicología

- Atención individual de niños, adolescentes y adultos
- Psicodiagnóstico en áreas como personalidad, inteligencia, relaciones sociales, relaciones familiares, etc.
- Psicoterapia individual para diferentes problemas: autoestima, autocontrol, estrés, depresión, ansiedad, alteraciones del sueño, alteraciones de conducta en niños, problemas laborales y de pareja, relaciones interpersonales, etc.
- Apoyo a padres con hijos con dificultades en el área escolar.
- Informe psicológico y escolar
- Asesoría a establecimientos educacionales

Av. Vitacura 5900, of. 403, frente a la clínica Alemana
cel.: 8 729 02 56

domingo, 10 de enero de 2010

Atención Psicológica

Atención psicológica, niños, adolescentes y adultos. Psicodiagnóstico todas las áeras de la persona, psicoterapia individual. Nueve años de experiencia profesional en el área clínica.
Av. Vitacura 5900, of. 403, frente a la clínica Alemana.
cel.: 8729 02 56

jueves, 10 de diciembre de 2009

Psicoterapia de niños


Debemos considerar siempre que el niño que consulta se encuentra inserto en una serie de sistemas, dentro del cual se desarrolla y crece. Se encuentra el sistema familiar (con todos sus subsistemas, el sistema escolar y más ampliamente el sistema social, como redes comunitarias y religiosas). Todos ellos deben ser definidos y comprendidos desde la mirada del niño, entendiendo cómo se relaciona con cada uno de ellos.

Por otro lado, debemos identificar los factores constitucionales y madurativos de su desarrollo, así como también los elementos emocionales y vinculares que forman parte de su persona.

Cuando se habla del número de sesiones a las que debe acudir semanalmente el menor a terapia, se debe tratar de comprender, en primer lugar el complejo entramado de las relaciones que lo rodean. Por lo que debemos resaltar en forma especial la realización de un buen proceso psicodiagnóstico, que permita el entendimiento por parte del psicólogo del mundo que rodea al niño, y sólo así poder tomar la mejor decisión respecto de las frecuencias de sesiones semanales. En muchos casos la distancia, las actividades sociales de los niños y laborales de los padres, el dinero, etc., pueden impedir un número alto de sesiones a la semana, por lo que forzar este punto resulta iatrogénico para el sistema familiar.

Considerando los antecedentes recopilados en el proceso diagnóstico, un tratamiento psicológico una vez a la semana resulta el más apropiado para llevar a cabo los objetivos propuestos al inicio de las sesiones; sin embargo, debemos siempre contar con un sólido vínculo con el menor y su familia, para que esa frecuencia no sea reducida a unas pocas veces al mes, lo que finalmente conduce al fracaso anticipado de los objetivos terapéuticos, ya que una sesión semanal constituye siempre la frecuencia mínima con la que es posible realizar un buen proceso psicoterapéutico.

(Ref.: Algunas reflexiones acerca de nuestro quehacer con niños: una revisión abierta de nuestra técnica y abordaje clínico. Agrupación Yocari)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Atención Pssicológica

Atención psicológica particular, niños, adolescentes y adultos.

Av. Vitacura 5900, of. 403, frente a Clínica Alemana.
Celular: 8 729 02 56

8 años de experiencia profesional.
Psicodiagnóstico y Psicoterapia individual, asesorías, apoyo vocacional, crisis, depresión, ansiedad...etc.