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sábado, 19 de julio de 2014

Rasgos significativos a ser identificados en el Trastorno Autista por edad


A los 6 meses: existe un llanto difícil de interpretar por la madre, menos activo y exigentes que un niño normal, algunos son extremadamente irritables, contacto ocular muy pobre, no hay respuestas anticipatorias.

 

Alos 8 meses: balbuceos limitados e inusuales, no imitan sonidos, gestos ni expresiones, dificultades para poderlos consolar y tranquilizar, algunos son extremadamente solitarios y presentan un rechazo activo al contacto, movimientos repetitivos.

 

Al año: pueden aparecer pueden aparecer las primeras palabras, pero no son usadas con sentido, llantos muy fuertes y frecuentes además de difíciles de interpretar, cuando empiezan a andar, decrece su sociabilidad, no presentan ansiedad separación como periodo normal.

 

A los dos años: emiten menos de 15 palabras, además se presentan de manera aislada, no hay desarrollo del gesto comunicativo, pueden diferenciar a sus padres del resto de las personas, dan pocas señales de afecto, son indiferentes a las muestras de afecto de los adultos, pueden desarrollar miedos intensos, prefieren estar solos, muestran poca curiosidad para explorar el mundo que les rodea, hacen unos anormal de los juguetes.

 

A los 3 años: se da una combinación extraña de palabras, pueden repetir frases, pero no hay un lenguaje creativo, entonación y ritmo extraños, usan al adulto para obtener lo que quieren, no aceptan a los otros niños, irritabilidad excesiva, no entienden el significado de los castigos, muerden los juguetes, no hay juego simbólico, movimientos repetitivos, fascinación visual por objetos luminosos, pueden mostrar una relativa habilidad en los juegos de manipulación.

 

Desde los 3 a los 6 años: algunos logran combinar dos o tres palabras de manera creativa, ecolalia (repetición de sonidos o palabras escuchadas), imitación de anuncios televisivos, no entienden ni expresan concepto abstractos, no pueden mantener una conversación, hacen uso incorrecto de los pronombres (ella, él, esto, ninguno), rara vez hacen preguntas, persiste el uso anormal de la palabra, incapaces de usar y comprender gestos, vocabulario conductual, no usan la mirada para comunicar, no entienden el rol en los juegos, hacia los 6 años suelen ser más sociables, falta de sentimiento de vergüenza, falta del sentido de propiedad, no son competitivos, no presentan autodefensa, intolerancia a la frustración, manipulan el ambiente, usan a las personas de su entorno, incapacidad de compartir afectivamente situaciones, conducta espontánea rígida y limitada, no tienen juego simbólico o es muy limitado, pautas de imitación limitadas, esconden habilidades y conocimientos.

Adolescencia y edad adulta: pueden  presentar conductas sociales negativas, no son aceptados por sus compañeros de la misma edad y sin el trastorno, vulnerabilidad a presentar sintomatología depresiva, deterioro de las habilidades antes adquiridas, hiperactividad, conductas agresivas y destructivas, aumentan las conductas sin sentido y la incapacidad para aceptar cambios en las rutinas, algunos presentan crisis epilépticas.

 

miércoles, 18 de junio de 2014

Definición autismo

Para clasificar el trastorno autista se deben presentar seis o más características, siendo de mayor relevancia el primer punto.

 Ellos son: 1. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada como mínimo en dos de las siguientes características: • Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como el contacto ocular, la expresión facial, posturas corporales y otros gestos que regulan una relación social. • Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros que sean adecuadas al nivel de su desarrollo. • Ausencia de la tendencia espontánea de compartir con otros alegrías, intereses y objetivos. • Falta de reciprocidad social o emocional.

 2. Alteración cualitativa de la comunicación manifestada como mínimo por dos de las siguientes características: • Retraso o ausencia total de desarrollo del lenguaje oral, sin intentos de compensación por maneras alternativas de comunicarse. • En individuos con habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros. • Uso estereotipado y repetitivo del lenguaje o lenguaje idiosincrático. • Ausencia de juego realista espontáneo variado o de juego imitativo social propio de su nivel de desarrollo.

 3. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivas, repetitivas y estereotipadas, manifestados en al menos una de las siguientes señales: • Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de intereses que resulta anormal, ya sea por su intensidad o por su objetivo. • Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales. • Manierismos motores estereotipados y repetitivos. • Preocupación persistente por partes de objetos.

 4. Retraso o funcionamiento anormal en al menos una de las siguientes áreas, que aparecen antes de los 3 años, interacción social, lenguaje usado en la comunicación social o juego simbólico o imaginativo.

  A pesar de las características mencionadas, no es fácil realizar un diagnóstico precoz del autismo, ya que algunas veces se alcanza un deterioro significativo de las funciones, pero no un retraso absoluto o ausencia. Así es frecuente el deterioro significativo, pero no retraso absoluto de las habilidades para elaborar relaciones sociales y emocionales con las personas importantes de su entorno, deterioro significativo en la formación, mantenimiento y desarrollo de la comunicación, disfuncionamiento significativo en el procesamiento auditivo, las sensaciones de hiperreactividad o hiporreactividad, y la actividad motora en general.

domingo, 15 de junio de 2014

Trastorno Autista

El autismo es un trastorno que comienza a manifestarse en la niñez, pero que no afecta únicamente a la infancia, dado que corresponde a un trastorno del desarrollo y como tal abarca todas las edades y el funcionamiento global del individuo.

Este cuadro ha recibido un sinnúmero de nombres tales como psicosis infantil, psicosis simbiótica, psicosis desintegrativa, esquizofrenia etc. El trastorno autista fue descrito por primera vez en 1943 por Leo Kanner, a medida que surgieron nuevas investigaciones se fue aclarando y al mismo tiempo definiendo las características principales que hoy constituyen la patología.

Como veíamos el autismo forma parte de los trastornos del desarrollo, los cuales incluyen el trastorno de Rett (en niñas, asociado a anomalías del comportamiento, neurológicas y físicas, desaceleración del crecimiento del perímetro craneal, pérdida de habilidades manuales y mala coordinación), síndrome de asperger (que será revisado más adelante) y la psicosis desintegrativa de la infancia (pérdida de las habilidades ya adquiridas luego de un periodo normal de desarrollo infantil, con alta probabilidad de tener retraso mental).

En general el trastorno del desarrollo se caracteriza por una serie de alteraciones cualitativas típicas de la interacción social y de los patrones de comunicación, junto a una conducta repetitiva, estereotipada y restrictiva, lo mismo es válido para los intereses y motivaciones. En la mayoría de los casos se observa este trastorno desde el nacimiento.


El autismo como patología presenta varias hipótesis que de alguna manera intentan explicar su origen, entre ellas se encuentra la hipótesis neurobiológica que señala que existe una base orgánica cerebral y genética que pueden afectar el feto, pese a que algunas veces presentan una inteligencia normal. Del mismo modo otras teorías apuntan a factores ambientales de riesgo, como son la exposición a productos químicos. Como muchos de los trastornos que se presentan en la infancia, algunas teorías defienden la hipótesis que señalan una probabilidad mayor de aparición de la patología cuando existen infecciones virales importantes en las madres durante el embarazo, donde la rubéola es la más frecuente.