lunes, 25 de junio de 2012

Aprender a resolver nuestros conflictos de manera no violenta


1.      Valorar el diálogo como instrumento de resolución del conflicto.
2.      Generar confianza. Confiar en el otro y en los compromisos que se adquieran es vital para una buena relación.
3.      Lograr un acuerdo concreto y visible con un compromiso de cumplimiento de ambas partes para resolver peleas cotidianas.

Prácticas de buen trato


1.     Comunicarnos en forma sana con quienes convivimos diariamente
2.  Comunicación efectiva se logra cuando lo que uno quiere transmitirle a otro es comprendido por nuestro interlocutor.
3.    Escuchar activamente y con empatía. Los niños no saben expresarnos qué están sintiendo, por eso es importante que cuando un niño llora, acercarse y preguntarle qué pasa tratando de aliviar su pena. Cuando actuamos en forma empática estamos validando los sentimientos del otro, y le hacemos sentir que es una persona importante.
4.      Cuando el niño no es escuchado ni tomado en cuenta, acumula rabia y pena.
5.      No se debe castigar al niño por lo que siente, sino enseñarle a que lo exprese sin hacer daño.
6.      Los niños imitan la forma en que los adultos expresan y manejan sus sentimientos.

jueves, 10 de mayo de 2012

“BUEN TRATO”


¿Qué es el maltrato?

Cualquier actitud abusiva de una persona contra otra, sea por omisión – privar a la otra  persona, en este caso el niño, la niña de algo a lo que tiene derecho - o por comisión – cualquier acto agresivo cometido contra el niño, la niña - que atente contra su desarrollo integral y viole los derechos de la niñez, y que puede ser cometido por un adulto u otro niño, niña, en los diversos ámbitos del convivir.

La palabra maltrato por sí sola nos dice mucho:
Mal – trato, un trato malo, habla de una relación negativa, sin justicia, que ofende, atropella los derechos, lastima y pisotea la dignidad; por lo que podemos decir que maltrato es: toda agresión que nos causa daño en el cuerpo, la mente y los sentimientos.

¿Por qué se maltrata?

Los niños, las niñas, por no ser adultos, fueron vistos como imperfectos frente a lo que se cree perfecto; débiles frente a los fuertes; incapaces frente a la capacidad del que se considera superior.

Se maltrata también a los niños, las niñas porque tenemos la idea de que son seres humanos incompletos, incapaces que deben obedecer ciegamente al adulto. Debemos luchar contra estas falsas concepciones:

Debemos apoyar procesos para que los niños, las niñas dejen de ser vistos como animalitos que aprenden con golpes, pues recordemos que todos ellos son personas de carne y hueso, tienen sentimientos, ideas propias y no les gusta el maltrato y la arbitrariedad, tanto como a usted que es ya un adulto.

Algunos tipos de maltrato:

Maltrato Institucional
Se produce cuando, en nombre de los derechos y necesidades del niño, la institución lesiona y atenta contra los derechos que garantizan un desarrollo integral. Puede producirse en las escuelas, hospitales o cualquier otra institución. Una institución es maltratante cuando protege al empleado que causó daño a un niño, una niña o adolescente.

Maltrato Individual
Es el que se da en la intimidad de la convivencia y puede ser por negligencia. Se considera negligencia al descuido grave y persistente de un niño, una niña o adolescente; o al fracaso en darles protección y evitar situaciones de riesgo para su vida. La privación voluntaria de dar alimentos, educación, cuidados diarios, higiénicos y médicos son también actos negligentes.

Maltrato físico
Es el atentado que se comete contra el cuerpo de  niños, niñas en su aspecto físico. En el cuerpo se concentran las huellas simbólicas del maltrato: tensiones, contracturas, heridas, moretones y otros síntomas. Es toda agresión física: el jalón, los rasguños, los golpes, las patadas, los correazos, los fuetazos, las quemaduras, las heridas dentro o fuera del cuerpo; pegar con látigo, correa, cabestro, ortiga, cable de la luz, soga, palo de la escoba, chancleta; sacarlos de la casa, dejarlos sin comer.

Señales de maltrato físico son las lesiones en cualquier parte del cuerpo: cara, brazos piernas; algunas veces invisibles: espalda, nalgas, pies, zona genital; o cuando un niño, una niña tiene frecuentes fracturas.

Señales físicas de maltrato
- Hematomas o contusiones (hinchazón, golpes)
- Hematomas subdurables (golpes que están desapareciendo)
- Cicatrices
- Marcas permanentes
- Laceraciones (raspones)
- Quemaduras con cigarro
- Quemaduras con objetos
- Fracturas
- Ausencia de cabello en partes de la cabeza
- Hemorragia de la retina
- Ojos amoratados
- Dislocaciones (salida de los huesos)

Maltrato sicológico o emocional
La frontera entre el maltrato físico y sicológico es difícil de delimitar. El maltrato sicológico es un atentado contra el niño, la niña o adolescente en su aspecto emocional, a través de insultos contra el propio cuerpo, la inteligencia o el origen. Sin lugar a dudas sus efectos son iguales o más graves que el maltrato físico, ya que la identidad es un proceso que se construye a partir de las imágenes que se reciben de los propios padres y adultos significativos en la vida.

Si el niño, la niña tiene imágenes negativas de los adultos, los efectos serán vistos en la construcción de su identidad y la auto valoración que tenga de él o ella. Se considerarán buenos o malos, incapaces o capaces, según lo que el adulto le haya hecho sentir.

El maltrato sicológico está en las palabras groseras y toscas que se le dicen a un niño, una niña, en las burlas o en las comparaciones absurdas. El maltrato sicológico destruye o lesiona la autovaloración de la niñez. Las palabras hieren más que los golpes. Este es uno de los maltratos menos reconocido por los adultos; pero el que con más frecuencia utilizan a través de los insultos, chantajes, apodos ofensivos, comparaciones, humillaciones.

Palabras como tonto, estúpido, bueno para nada, vago, sinvergüenza, burro, se usan con frecuencia y parecería que no dañan, pero son palabras que dejan marcas en el alma de quien las recibe y pueden ser imborrables pues son dichas por personas que para el niño, la niña son fuente de cariño.

¿Cuándo sospechar e investigar maltrato sicológico?
- Si ve que un niño, una niña se vuelve violento y antes no era así, o si agrede constantemente a sus compañeros/as, los insulta, se apodera de pertenencias ajenas, etc.
- Si el niño, la niña tiene hiperactividad, está en constante y desorganizada actividad; si en la escuela se le considera un problema porque desorganiza e inquieta el ambiente del aula.
- Si el niño, la niña tiene temor a hablar y mirar al adulto. Si una palabra o intento de acercamiento, por un adulto, bastan para provocar una reacción de ansiedad.
- Si un niño, una niña es extremadamente sumiso y ha dejado de ser alegre y espontáneo, volviéndose pasivo.
- Si un niño, una niña se come las uñas, se ruboriza con facilidad, se orina en los pantalones, etc.
- Si una niña, un niño se queda sentado solo en un rincón del aula, tiene bajo rendimiento escolar, no puede concentrarse ni memorizar, no tiene entusiasmo para captar lo que le enseñan, está deprimido.
- Si un niño, una niña se considera tonto, burro, bueno para nada, cree que merece ser castigado y que sus padres o maestros tienen razón en castigarle, ha perdido su autovaloración por maltrato sicológico.

Señales de maltrato emocional
Pueden ser señales de maltrato emocional, si el niño, la niña no lo padecía y ahora:
- Se angustia frente al llanto de otros niños
- Es agresivo y negativo
- Tiene miedo de ir a la casa o a la escuela porque no se sienten querido
- Tiene miedo a los padres o a los adultos
- No puede estar quieto
- Está excesivamente tranquilo
- Se ha vuelto desordenado
- Tartamudea
- Se come las uñas
- Hace movimientos involuntarios de ojos, pies, manos, etc.
- Se enferma de todo
- No tiene espíritu explorador
- Tiene escasa curiosidad
- Rechaza recibir ayuda
- Intenta suicidarse
- Tiene miedos y fobias
Maltrato por negligencia:
Se considera maltrato por negligencia cuando existe un descuido grave y frecuente para satisfacer las necesidades de un niño, una niña, tanto en el aspecto físico como sicológico. Es el maltrato causado por las cosas que debemos hacer por los niños, las niñas y no lo hacemos por descuido, desconocimiento o indiferencia.

¿Cuándo sospechar e investigar negligencia o abandono?
- Si presenta retardo en el desarrollo psicomotriz (hablar, caminar, leer, escribir, dibujar, correr) y se ha descartado causa médica.
- Si tiene retardos selectivos del desarrollo, es decir, decide voluntariamente que no quiere aprender o que no quiere caminar.
- Si de repente explota en llanto injustificado y no sabe explicar el porqué.
- Si tiene trastornos o retardos del habla.
- Si la higiene personal está descuidada, no se baña, no se lava los dientes, lleva ropa sucia y rota siempre.
- Si usa ropa no adecuada al clima y al tamaño de su cuerpo y no es por razones médicas o por juego.
- Si el adulto responsable no supervisa lo que hace.
- Si hay fatiga crónica (está cansado siempre).
- Si hay hábitos inadecuados (no usa el baño para sus necesidades biológicas y las hace en cualquier parte).
- Si tiene cambios de comportamiento, con tendencia agresiva o de aislamiento.
- Si hay retrasos en el desarrollo mental o emocional.

Un niño, una niña maltratado continuamente presenta:
- Baja autovaloración, pierde el amor y el respeto por su persona. Se considera tonto, burro, malo.
- Le gusta que le castiguen, pues cree que se lo merece.
- Extremada sumisión y complacencia, no pregunta nada ni cuestiona nada cuando un adulto le dice algo.
- Incapacidad para defenderse, tiene tanto miedo de sus agresores y las reacciones de ellos, que prefiere dejarse tratar mal.
- Ansiedad, y por ello se come las uñas, se despelleja los dedos, se sonroja con facilidad, se orina.
- Ausencia de paz interior porque ama a los que le hacen daño; al mismo tiempo, no quiere quererlos por el daño que le hacen y se siente culpable por lo que siente.
- Agresividad, irrespeto a otras personas, se vuelven hiperactivos (está en constante actividad pero de forma desorganizada).
- Falta de confianza en el otro, mirada esquiva y voz tímida frente a los adultos.
- Desinterés en jugar, en aprender o compartir con los demás.

lunes, 23 de abril de 2012

Otras formas de enseñar a los niños son:


1- El Modelamiento: Se trata de mostrarle lo que se pretende que haga el niño. "Haz esto...", al mismo tiempo que abrimos el grifo, pinchamos la carne con el tenedor o movemos el cepillo de dientes arriba y abajo. No modelaremos la habilidad entera porque ello sería demasiado para que lo recordara; es mejor modelar cada paso antes de decirle que lo haga.
 2- Guía o ayuda física: que puede ser necesaria no sólo para ayudar mejor al niño a que entienda lo que queremos que haga, sino también para ayudar a los vacilantes brazos, piernas, manos y dedos a que hagan los movimientos correctos. Posteriormente habrá que prestar menos ayuda cada vez, hasta hacerla desaparecer por completo.
3- Encadenamiento hacia atrás: El mejor medio para garantizar el éxito es el empezar el entrenamiento de la tarea tan cerca como sea posible de su final.

AUTOCUIDADO Y AUTONOMÍA


7- Área de la salud y seguridad personal
Son aquellas habilidades relacionadas con el mantenimiento de la salud (hábitos, chequeos médicos, prevención de accidentes, primeros auxilios)y las relaciones con la propia defensa frente a comportamientos de agresión hacia uno mismo (saber afrontar situaciones de agresión tanto física como psíquica por ejemplo en el colegio, como saber decir NO cuando no queremos algo que nos perjudica (evitando las drogas en un futuro), con seguridad y convencimiento en lo que hacemos.

8- Área del trabajo
Habilidades relacionadas con el desempeño de un trabajo y todo lo que conlleva: cumplimiento de horario, finalización de tarea, aceptación de críticas, manejo de dinero, recursos. Esto ya se aprende desde la escuela, haciéndoles responsables de llegar siempre con tiempo, no acostarse si no están realizados todos los trabajos del colegio, el gusto por lo bien hecho, saber aprender de errores, y ejercer la crítica constructiva, etc.

9- Área de la utilización de la comunidad
Referente al buen uso de los recursos de la comunidad, transportes, centros de compras, áreas recreativas, servicios médicos. Todo eso nos lleva a enseñar a usar los diferentes recursos, saber dónde dirigirse cuando se necesita algo, cómo nos relacionamos con las diferentes personas que nos atienden (saludar al llegar, pedir las cosas por favor, saber agradecer, despedirnos correctamente, tratar con respeto, no chillar, saber comportarnos en general) y saber ejercer nuestros derechos y obligaciones como parte de la comunidad.

10- Área de la vida en el hogar
Habilidades que nos permiten la autonomía en la casa: preparación de comidas, planificación de compras, cuidado de ropa, etc. Desde muy pequeños podemos enseñarles a hacer la cama, a doblar, colocar la ropa sucia, a dejar recogida la habitación, dónde apuntar las cosas que nos van faltando, etc.



AUTOCUIDADO Y AUTONOMÍA


4- Área de las habilidades académicas funcionales
Referidas a los aprendizajes escolares instrumentales y aplicados a la vida (lectura, escritura, cálculo, conocimiento naturales y sociales) tan necesario para un posterior funcionamiento autónomo (poder comprar, leer las estaciones del metro, saber de las relaciones personales, del funcionamiento de nuestra sociedad…), apoyarlos en sus tareas, trabajos, ayudarlos con los elementos cotidianos de los aprendizajes.

5- Área de las habilidades sociales
Comprende intercambios sociales interpersonales (inicio, mantenimiento, y finalización de interacciones), identificar el contexto social en el que participa, reconocer sentimientos, controlar los impulsos, ayudar y cooperar con otros, … Los niños deben aprender a perder el miedo y saber entablar conversaciones para participar en juegos con niños que no conocen en el patio, o en el colegio, saber que a todo el mundo se trata con respeto y así se consiguen las cosas, y como comportarse en la sociedad (esperar turnos de palabra, cuando los mayores hablan los niños se callan y no molestan, …), saber entender a los demás en sus problemas y peticiones, y no imponer mis deseos por encima de todo, etc. 

6- Área del ocio y del tiempo libre
Desarrollar intereses variados de ocio y satisfacción en el hogar, en la comunidad y la participación adecuada en juegos y situaciones sociales de ocio,… No sólo debemos presentar las más variadas ofertas de ocio que podamos a nuestros niños (no sólo en todos los campos: deporte, arte, cultura, diversión con los amigos) sino que debemos procurar que sean gratis, gratificantes e interesantes para ellos, controlando nosotros cada uno de los pasos que dan. No porque nos lo tengan guardados o entretenidos toda una tarde, son buenas para ellos. Cuando llegan a la adolescencia nos pueden venir verdaderos problemas. 


AUTOCUIDADO Y AUTONOMÍA


2- Área de la autodirección
Habilidades relacionadas con la autorregulación del propio comportamiento, comprendiendo las elecciones personales, seguimiento de horarios, finalización de tareas, resolución autónoma de tareas, búsqueda de ayudas cuando lo necesiten, etc. Es decir, debemos organizarnos los adultos bien para luego, con el ejemplo, hacer entender a los niños lo importante de dicha planificación. Respetamos sus horarios de comida, sueño, juego. Si toca recoger los juguetes, se colocan todos aunque al principio necesiten de nuestro acompañamiento y en el caso de que no quieran, ellos eligen aunque de antemano se les ha indicado que no van a poder pasar a otra actividad hasta que no lo hagan (dicho una vez con tono tranquilo y tajante)

3- Área de la comunicación
Comprende las capacidades para comprender y transmitir información a través de los comportamientos y destrezas comunicativas elementales. Debemos poner de continuo a nuestros niños en situación de comunicar lo que quieren, no adelantándonos a expresar o darles lo que necesiten. El habla se aprende por imitación, por ello, debemos hablar mucho y verbalizar todas nuestras actuaciones ya que facilitan la comprensión por parte del niño. Cuando ya saben hablar un poco, muy interesante es que se inicien en actividades de teatro, que les ayudará en la vocalización, memoria, expresión y destrezas comunicativas en general.