lunes, 23 de abril de 2012

AUTOCUIDADO Y AUTONOMÍA


2- Área de la autodirección
Habilidades relacionadas con la autorregulación del propio comportamiento, comprendiendo las elecciones personales, seguimiento de horarios, finalización de tareas, resolución autónoma de tareas, búsqueda de ayudas cuando lo necesiten, etc. Es decir, debemos organizarnos los adultos bien para luego, con el ejemplo, hacer entender a los niños lo importante de dicha planificación. Respetamos sus horarios de comida, sueño, juego. Si toca recoger los juguetes, se colocan todos aunque al principio necesiten de nuestro acompañamiento y en el caso de que no quieran, ellos eligen aunque de antemano se les ha indicado que no van a poder pasar a otra actividad hasta que no lo hagan (dicho una vez con tono tranquilo y tajante)

3- Área de la comunicación
Comprende las capacidades para comprender y transmitir información a través de los comportamientos y destrezas comunicativas elementales. Debemos poner de continuo a nuestros niños en situación de comunicar lo que quieren, no adelantándonos a expresar o darles lo que necesiten. El habla se aprende por imitación, por ello, debemos hablar mucho y verbalizar todas nuestras actuaciones ya que facilitan la comprensión por parte del niño. Cuando ya saben hablar un poco, muy interesante es que se inicien en actividades de teatro, que les ayudará en la vocalización, memoria, expresión y destrezas comunicativas en general. 

AUTOCUIDADO Y AUTONOMÍA


Queremos dar una orientación sobre las habilidades básicas y hábitos de autonomía para conseguir niños independientes tanto a nivel personal como social.

1- Área del autocuidado: Incluye todas las habilidades de adaptación relacionadas con la autonomía en el aseo, comida, higiene, y aspecto físico. Desde muy pequeños debemos facilitar que ellos se vistan, elijan ropa, coman solos, y tengan interés por ir bien arreglados, peinados, y aseados, aunque de principio no sepan hacerlo muy bien (les pondremos un babero bien grande para que coman a gusto y nosotros tranquilos con las manchas, les dejamos los adornos, pinches o accesorios para que elijan el que más les guste y que pegue con su ropita…)

viernes, 16 de marzo de 2012

Para los niños de 5 y 6 años

Esta es una época en que el desarrollo mental e intelectual se acelera notablemente. Muchos ya comienzan a leer y comienzan a disfrutar más de los juegos organizados y compartidos con otros niños. A las niñas les gustará mucho jugar a las casas de muñecas. Los pizarrones, las pinturas, los juegos de construcción, los juguetes de acción mecánica sencilla, libros de cuentos, rompecabezas, estimularán mucho su imaginación, sus facultades creativas y su habilidad manual. Entre los que más disfrutan en pequeños grupos de amiguitos, debemos mencionar las pelotas, los columpios y toboganes de poca altura.

Para el niño de 4 años

Esta es una etapa imitativa. El niño trata de repetir lo que ve hacer a los adultos. Por consiguiente, debe dársele preferencia a los juguetes que contribuyan más al desarrollo de la imaginación. Se sugieren las casas de muñecas, los juegos de carpintería y jardinería, los de construcción, etc. También pueden disfrutar con los trajes de disfraz de materiales no inflamables, y se les puede dar trenes de madera o de plástico.

Para el niño de 3 años

Son excelentes los bloques de madera y también las colecciones de animales. En esta época ya es posible darle al niño pinturas que él puede aplicar con los dedos y también plasticina o arcilla. Las carretillas, los triciclos y los caballitos de balancín suelen ser ideales para esta edad.

Para el niño de 1 y 2 años

Le encantarán los juguetes que tengan piezas de tamaño mediano o grande, y que ellos puedan armar y desarmar con facilidad. Suelen ser excelentes para estimular el mejor desarrollo de la coordinación muscular, nerviosa y visual de niño y también su habilidad manual. Todavía le seguirán gustando los muñecos y animales rellenos. También son aconsejables los juguetes que floten en la bañera, los baldes y las paletas para jugar con arena en la playa, los juguetes provistos de ruedas para que el mismo niño tire de ellos o los empuje, y los bloques que tengan bordes ligeramente redondeados.

Para los menores de 1 año

Deben buscarse juguetes de colores vivos, y de formas suaves, para que el niño pueda palparlos y recorrerlos fácilmente con sus manos. Son recomendables los muñecos y animales rellenos, los que produzcan algún tipo de ruido cuando se oprimen, los sonajeros, las pelotas, y otros que sean irrompibles y tengan superficies suaves. Es preferible que estos juguetes sean lavables, y que no tengan aristas rugosas ni duras. Se evitarán los que tengan partes separables pequeñas, pues el bebé podría introducírselas en la boca, nariz, oídos o los ojos.